Para un descanso óptimo, confortable e ininterrumpido…

Causas del insomnio

Alcohol: el alcohol, contrario de lo que mucha gente piensa, no ayuda a dormir bien. Más bien todo lo contrario. Si toma demasiado alcohol por la noche, no solo dormirá peor sino que corre el riesgo de mezclar resaca con cansancio el día siguiente.

Pesadillas: el miedo a sufrir pesadillas recurrentes puede impedir que logre conciliar el sueño.

Depresión: las personas que sufren una depresión u otros trastornos psicológicos como ataques de pánico, ansiedad, etcétera pueden experimentar mayor dificultad para dormir por la noche.

Motivos familiares: hay bebés que no duermen por la noche y, en consecuencia, sus padres tampoco. Una vez que se ha logrado calmar un bebé que llora por la noche, es frecuente que los padres tengan dificultad en volver a dormirse.

Cambios en la hora del sueño:  el jetlag o un trabajo en el que tiene que hacer distintos turnos y horarios pueden provocar trastornos del sueño.

Medicinas: Estimulantes, anfetaminas, diuréticos, pastillas para adelgazar y varios tipos de medicamentos pueden provocar insomnio como efecto secundario. Antes de tomar medicamentos es importante leer las contraindicaciones y los efectos secundarios.

Abuso de sustancias: El abuso de drogas, alcohol, tabaco, cafeína y tranquilizantes impide consolidar un buen sueño.

Situaciones de estrés: Grandes cambios en su vida doméstica o laboral, problemas financieros y la muerte de un ser querido pueden ser causas de la falta de sueño.

Ruidos externos: Si usted o su pareja suelen roncar o hay ruidos de terceros en su casa durante la noche; si sus vecinos llevan un horario distinto y se quedan hasta tarde haciendo ruido o si el camión de la basura pasa por su calle a las tres de la madrugada probablemente tampoco pueda dormir.

 

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Son pocos los alimentos que tienen tanta fama de ayudar a curar el insomnio como la leche tibia.

De acuerdo con la sabiduría de los mayores, la leche contiene grandes cantidades de triptófanos, los aminoácidos que inducen el sueño, que también se encuentran ecn otro alimento que se piensa que tiene efectos sedantes: el pavo.

Pero si la leche es capaz inducir el sueño es algo discutible, y en los estudios que sugieren que sí lo hace, ese efecto tiene poco que ver con los triptófanos. Para producir un efecto soporífero, los triptófanos deben ser capaces de cruzar la barrera sanguínea del cerebro. Y en presencia de otros aminoácidos, termina peleando con ellos –generalmente sin éxito– para lograr cruzar esa barrera.

Eso fue demostrado en 2003 por un estudio realizado por investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, según sus siglas en ingles), de los Estados Unidos. El estudio, que fue publicado en la revista The American Journal of Clinical Nutrition, mostró que comer alimentos ricos en proteínas, como la leche, reduce la habilidad de los triptófanos de ingresar en el cerebro.

Pero las encuestas han hallado que muchas personas consideran a la leche una ayuda para dormir, y que eso debe estar relacionado con aspectos psicológicos.

Algunos científicos sugieren que la rutina de beber un vaso de leche antes de ir a la cama puede ser tan tranquilizante como aquella vieja sábana favorita.

Conclusión: un vaso de leche tibia quizá dé sueño, pero no a causa de los triptófanos.

Anahad O’Connor

Sueño vs. Ruido

Si durante el día el ruido es molesto, esta sensación se acentúa aún más por la noche. Un sonido superior a los 30 decibelios dificulta o imposibilita dormirse, causa interrupciones del sueño que, si son repetidas, pueden llevar al insomnio. Además, se ha comprobado que el ruido disminuye la calidad del sueño, volviéndose éste menos tranquilo y acortándose sus fases más profundas, tanto las de sueño paradójico (los sueños) como las no-paradójicas. Como consecuencia, aumenta la presión arterial y el ritmo cardíaco, hay vasoconstricción y cambios en la respiración.

El resultado de todo ello es que la persona no descansa bien y, al día siguiente, es incapaz de realizar adecuadamente sus tareas cotidianas. Si la situación se prolonga, el equilibrio físico y psicológico se ven seriamente afectados.

Con frecuencia se intenta evitar estas situaciones mediante la ingestión de tranquilizantes, el uso de tapones auditivos o cerrando las ventanas para dormir. Las dos primeras prácticas son poco saludables por no ser naturales y poder acarrear dependencias y molestias adicionales. La tercera hace también perder calidad al sueño por desarrollarse éste en un ambiente mal ventilado y/o con una temperatura demasiado elevada.

Fuente: Tienda Home

Almohadas de espuma

La firmeza de las almohadas depende de la calidad y la cantidad de la espuma que tengan en su interior. Es imprescindible que antes de comprar cualquier producto leas la etiqueta o preguntes al vendedor si no estás seguro. También se comercializan en distintos espesores por lo que es posible encontrar una adecuada para ti sea cual fuera tu postura al dormir.
Dentro de las almohadas de espuma, las anatómicas suelen tener una forma ondulada para adaptarse a la curvatura del cuello. Este tipo de almohadas es ideal para los que duermen con la cabeza recta y con la mirada hacia el techo. Como con el resto, no todo el mundo se acostumbra a usarla asique procurá probarla antes.

Materiales varios

Los colchones más comunes son los que emplean la tecnología de muelles combinada con múltiples capas de confort para garantizar la comodidad; aunque cada vez más se observa el uso creciente de de acolchados con una capa de látex o de espumas viscoelásticas.

La elección de uno u otro tipo dependerá del presupuesto y el gusto personal de cada uno, ya que hay quien descansa mejor en un colchón de muelles y quien prefiere los materiales tecnológicos. Las últimas novedades en la investigación de colchonería se dirigen a la combinación de la firmeza de los colchones de muelles con la adaptación del látex, las espumas termosensibles o viscoelásticas.

Más consejos

La espuma es un material líquido el cual se insufla con aire comprimido, quedando como resultado un bloque homogéneo que comúnmente se lo conoce como espuma o gomaespuma. Los más conocidos son los de poliuretano y se presentan en diferentes calidades. La ventaja que presentan es que pueden ser cortados a medidas especiales y tienen un bajo precio. La desventaja que presentan es que no se regula bien la temperatura y su firmeza se pierde rápidamente.

Los colchones de látex se presentan en dos tipos diferentes: los que son 100% natural o los 100% sintéticos. Los naturales brindan mayor elasticidad y si son sintéticos aportan mayor dureza -permiten que se amolde mucho mejor al cuerpo y a las articulaciones-. Estos colchones resultan ser más duraderos que los de resortes y son flexibles, pero indeformables.

Por otro lado, son facilitadores de la circulación. Respecto a los problemas: presentan dos inconvenientes principales. El primero es el precio elevado y el segundo es que no eliminan del todo la transpiración. Los otros colchones, es decir los que son minoría y poseen un mercado más pequeño, son los futones que son bajos y duros. Por lo general, son usados como sofá y, no tanto como cama. Son recomendados para las personas que gustan de los colchones firmes.

Como en alguna oportunidad ya hemos anunciado, es clave que al comprar un colchón no omitamos la calidad de sus resortes. Ellos sostienen el contenido interno y soportan nuestro movimiento.

Lo más importante es que todos los resortes se unan entre sí para formar una estructura fuerte. Así se logra durabilidad y consistencia. Lógicamente, al probarlo, no nos permitirán saltar sobre él. Sin embargo, hay formas de testear la solidez y la vida útil del colchón.

Los resortes son la base del equilibrio. Si el colchón no tiene una superficie uniforme, probablemente los resortes sean débiles. Por otro lado, si no se mantiene llana, es porque algunos resortes son de mayor calidad o resistencia que otros. Por ende, optaría por otro colchón.

Debe saber que una mayor cantidad de resortes no garantiza mejor soporte. El calibre y la construcción es más importante para evaluar el confort. Considere que los resortes Bonell tienen menor vida útil. Los que más duran suelen ser los offset. De hecho, tengo unocolchón de dicho material hace 10 años.